recuerdos
y claro, nací un día 11, y son once los que juegan por una misma camiseta...
mi papá fue un gran jugador en sus tiempos, hay registros gráficos y orales... jugaba de defensa, llegó a las inferiores de Católica y a una que otra selección regional, incluso a una preolímpica nacional, pero se supone que por el veto occidental a los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980, Pinochet no autorizó que los jóvenes participaran en las clasificatorias...
mi papá, posteriormente, debió de transformarse en otro de tantos, el fútbol pasa a segundo plano cuando se trata de solventar y ganar plata pa' mantener a una familia, obvio... además el destino se ensañó un poco con él, jugando a la pelota, ya como viejo crack, se cortó los tendones de Aquiles de ambas piernas... ahora gordo y pelado no profesa un fanatismo como el mío por el fútbol, verlo por TV le aburre, excepto alguno importante de la selección, es hincha de la U, pero no exagera... no se sabe resultados... yo creo que lo que a él le gustaría es seguir jugando...
se acumulan los recuerdos... la casa en la que viví mis primeros 4 años, una gran casa de esas antiguas en San Miguel (ahora San Joaquín) colinda con una cancha de tierra, era como un patio gigantesco... pa' que estamos con cosas, yo nunca he sido un virtuoso con la gorda en los pies (aunque he tenido mis momentos), pero recuerdo esas tardes de sabado jugando con mis primos en la cancha y pienso que quizá el vínculo mío con el fútbol era inevitable...
y sigo... yo debería haber sido de la U, obvio, mi papá y casi todos mis tíos son azules... pero una figura canosa y gordita aparece en mi camino... mi tata Fernando, el papá de mi mamá, me toma de la mano y nos vamos caminando rumbo al Monumental... que hermoso recuerdo compadre, ver el césped verdecito, en el codo norte los locos saltando (surgía la Garra Blanca), la explosión de júbilo cuando salieron los once albos... época dorada... Pizarro, Morón, Martínez, Dabrowski, pero yo admiraba más al Barti...
tengo toda la vida contando recuerdos, pero para los pocos visitantes que vengan y lean esta mala prosa, mejor vamos de a poco...
porque claro, todos los días es un partido distinto...





